Poveda, de 52 años de edad, residía en El Salvador desde hacía algunos años y estaba muy vinculado a ese país, desde que fuera corresponsal allí para diversos medios -especialmente franceses- durante el período de la larga guerra civil salvadoreña (1980-1992). Realizó también la cobertura de otros conflictos internacionales y su trabajo era conocido en varios países europeos y latinoamericanos.