América profunda no es tan puritana según fotógrafa Naomi Harris
on septiembre 6th, 2010 at 5:20 pm- El libro ‘America Swings’ de la fotógrafa canadiense Naomi Harris, muestra a grupos de la clase
trabajadora y de la clase media norteamericana teniendo sexo, desmontando así el gran bulo del puritanismo protestante del grande del norte que censura todo lo que huela a carne humana.
Las fotografías de Naomi Harris no son sexys sino más reales. Página a página, su photobook presenta a gente normal, gorda, delgada, fea, guapa pero con una objetivo claro: tener sexo sin importar la cantidad de gente que este cerca. Y por supuesto, hay que hacerlo con todos los presentes.
Ya sea en San José , Texas, Florida, Minnesota, Wisconsin, Iowa, Illinois, Nueva Jersey, Georgia, Luisiana, Texas, Colorado, Nevada y California, y también en Montreal (Canadá), la fotos de Naomi exponen escenas de camas redondas y de asistentes a 38 fiestas de libertinaje que se convocaron en ciudades o campings emplazados en lugares desde la Costa Este a la Costa Oeste de EE.UU.
En casas de particulares y autocaravanas la clase trabajadora se lanza al libertinaje, una ‘subcultura de Estados Unidos’, comentó la fotógrafa canadiense en Madrid al peresentar su libro ‘America Swings’.
Según tras asistir a una fiesta de swingers, Naomi Harris se ganó la confianza de los’ rednecks’ sureños y pudo asistir a todas sus reuniones para fotografiarles con una cámara de medio formato mientras conseguían orgasmos con una o más personas y recibían o practicaban sexo oral.
Las fotografía de ‘America Swings’ se cuelan durante la retransmisión de un partido de fútbol americano de la Super Bowl mientras tres mujeres se afanan en practicarles felaciones a hombres gordos que cerveza en mano no se pierden el ‘touchdown’ de su equipo.
También en el Día de Acción de Gracias, con tarta de merengue incluída que termina siendo aplastada por el pie de una mujer que disfruta sobre el mantel de una orgía.
La fotógrafa canadiense Naomi Harris ha estado pegada durante cuatro años a los swingers de EEUU, una subcultura en alza en los suburbios del país más poderoso del mundo, en el que el médico, la vecina, el profesor y la dentista quedan para tomar algo, cenar, charlar y hacérselo entre ellos.
“La paradoja es que la mayoría son parejas de mediana edad, bastante conservadoras en sus ideas políticas. Muchos son republicanos”, contó Harris a Público. “Pero también es gente que lo pasa bien y que ve el sexo como una forma más de socializar”, agregó.
“Es un movimiento rural y suburbial, no sucede tanto en las ciudades, y supongo que la razón es fundamental: la gente se aburre”, declaró la fotógrafa.
Harris, de 34 años, empezó a fotografiar el movimiento swinger cuando un amigo que conocía de las playas nudistas le preguntó si lo acompañaba a un club de intercambio de parejas.
“Me pidió que fuera con él porque los solteros no tienen tan fácil la entrada…La gente se atiborraba y pasaban a una sala contigua donde ocurría todo. Fue lo más divertido que había visto “, confesó en Madrid.