• La mañana de hoy martes  cuatro activistas de Greenpeace han logrado eludir un fuerte dispositivo deACTIVISTAS POR EL CLIMA GREENPEACE seguridad y acceder a una plataforma petrolífera de la compañía británica Cairn Energy en Groenlandia  para pedir la moratoria a la búsqueda de combustible fósiles en la zona.
  • Los ecologistas informaron que se han descolgado de la plataforma y permanecen suspendidos a 15 metros sobre el mar, lo que ha obligado a paralizar las labores de perforación.
  • Cairn está dirigido por Sir Bill Gammell, un amigo de la infancia de Tony Blair y de George W. Bush. Según Gammell, la empresa busca una “gran superficie” para tener una amplia zona de exploración, en contraste con las parcelas más pequeñas que se encuentran, por ejemplo, de forma habitual en el Mar del Norte.
  • “Los peligros de estas operaciones se manifiestan más claramente en caso de un derrame, donde la ubicación remota de la explotación implica que no exista suficiente infraestructura para llevar a cabo las labores de limpieza con la rapidez necesaria”, señala Greenpeace.

Greenpeace no detiene sus acciones pro ambientalistas contra las empresas que hacen peligrar el ecosistema. Ahora en Groenlandia han logrado detener la perforación de combustible fósiles ya que esta actividad podría desembocar en graves peligros para la zona como lo ocurrido en el Golfo de México con la empresa BP si haya un derrame de pretróleo.

“Los escaladores cuentan con tiendas de campaña y víveres suficientes para permanecer suspendidos durante varios días. Si logran detener las labores de perforación tan solo durante un corto periodo de tiempo, la empresa petrolera tendría serias dificultades para completar la prospección antes de que comiencen las duras condiciones invernales que obligarían a parar las operaciones hasta el próximo año, lo que daría tiempo suficiente para intentar alcanzar una prohibición mundial de estas operaciones en aguas profundas”, explicó Greenpeace en un comunicado a los medios de prensa.

También, según ha manifestado uno de los activistas participantes en la acción, el estadounidense Sim McKenna, “es necesario mantener a las empresas energéticas fuera del Ártico y acabar con la adicción al petróleo, por eso vamos a frenar la actividad de esta plataforma de perforación durante el tiempo que podamos. El desastre de BP en el golfo de México ha demostrado que hay que buscar alternativas al petróleo. Esta plataforma es la que puede desatar la fiebre del petróleo en el Ártico, lo que supone una gran amenaza para el clima y pone este frágil entorno en riesgo “.

En la zona se encuentra desde hace nueve días el barco de Greenpeace Esperanza, siempre vigilado de cerca por un buque de guerra danés y una flotilla de barcos de la policía con equipos de operaciones especiales a bordo, explicó Greenpeace.

Agregaron los ecologistas que “es probable que la empresa se esté planteando desplazar las labores de prospección unos 100 kilómetros, ya que aún no ha encontrado petróleo en este punto, por lo que la acción de denuncia de Greenpeace podría lograr que este traslado se retrasase o incluso se cancele”.

La semana pasada Cairn anunció que había encontrado gas a pocos kilómetros de esta plataforma, pero no petróleo. El frágil entorno al oeste de la isla Disko se conoce como el “callejón de los icebergs”, debido a su abundancia en la zona y a las condiciones ambientales extremas. Esto había disuadido a las compañías petroleras de operar en la zona hasta el momento.

Sin embargo, las grandes petroleras vienen observando con atención las actividades de Cairn. Si esta empresa, con sede en Edimburgo encuentra petróleo, los analistas esperan que se produzca una nueva “fiebre del petróleo” en el Ártico. Gigantes como Exxon y Chevron, entre otros, ya han comprado licencias de perforación en la zona y realizan los preparativos necesarios para operar.

Jon Burgwald, un activista de Greenpeace a bordo del Esperanza, situado a un kilómetro de la plataforma, ha declarado que  ”en lugar de dejar que las compañías petroleras perforen en busca de la última gota de petróleo en lugares vírgenes como el Ártico, nuestros gobiernos deben impulsar el desarrollo de fuentes de energía renovable necesarias para combatir el cambio climático y reducir nuestra dependencia de combustibles sucios”.

En tanto, ´según datos del Gobierno de EEUU se calcula que la probabilidad de que se produzca un derrame grave durante el tiempo de vida de un bloque de concesiones petrolíferas en sus propias aguas del Ártico es superior al 20%.

“Mientras que las probabilidades aumentan con cada licencia adicional concedida. Si Cairn encontrase petróleo en aguas de Groenlandia, el número de pozos podría aumentar dramáticamente. El pozo que está perforando Cairn está a una profundidad de entre 300 y 500 metros, aunque la moratoria introducida por Obama, tras la catástrofe en la plataforma Deepwater Horizon, se aplica a los pozos a mayor profundidad de 152 metros. Cairn se ha negado a publicar un plan de emergencia en caso de vertido y cuenta tan solo con 14 embarcaciones con capacidad de reacción ante un derrame (el vertido de BP en el golfo de México requirió más de 3000 barcos)”, detalló Greenpeace.