Las autoridades mexicanas informaron que entre las víctimas había indocumentados de El Salvador, Honduras, Brasil y Ecuador.

La primera versión que determinó que la secta Los Zetas habían sido los autores de la masacre fue un sobreviviente, de origen ecuatoriano que señaló a las autoridades que “las víctimas fueron secuestradas por un grupo armado que les exigió trabajar para ellos. Al negarse, los secuestradores los asesinaron a todos”.

Según explicó BBC, el incidente ocurre en medio de una lucha “encarnizada y sumamente violenta” entre los carteles de El Golfo y Los Zetas por el control del tráfico de drogas en la región, dijo el secretario técnico del Gabinete de Seguridad Nacional, Alejandro Poiré.

“Este es un suceso sumamente grave, absolutamente indignante y que exige la condena unánime de toda la sociedad y de todas las autoridades”, afirmó Poiré.

Según declaró Poiré, no es la primera vez que los carteles de la droga intentan reclutar indocumentados.

“El hecho de que la delincuencia organizada recurra al secuestro y extorsión sugiere que algunas organizaciones enfrentan una situación adversa para conseguir recursos”, dijo.

Por su parte, informó BBC, que los cuerpos de las 72 víctimas fueron localizados el martes por elementos de la Marina, quienes acudieron al rancho después que el sobreviviente solicitó ayuda pues estaba herido.

“Al llegar al rancho los marinos se enfrentaron con los secuestradores. Tres presuntos plagiarios y un militar murieron en el sitio, además que un menor de edad fue detenido”, señala BBC.

La cancillería mexicana se comunicó con las embajadas de Brasil, Honduras, El Salvador y Ecuador para solicitar su ayuda en la identificación de los indocumentados, dijo el subsecretario para América Latina y El Caribe, Salvador Beltrán.

De acuerdo con la Comisión Nacional de Derechos Humanos, las bandas del narcotráfico como Los Zetas han realizado secuestros masivos de indocumentados y sólo en octubre de 2008 y septiembre de 2009 ocurrieron 10.000 secuestros de inmigrantes en México, aunque el número podría ser el doble.

Con frecuencia los migrantes son encerrados en casas de seguridad en poblaciones de Tamaulipas, donde los mantienen durante varios días o semanas mientras exigen un rescate a sus familiares.