• Desde que la polémica ley SB-1070 de inmigración del estado de Arizona, en Estados Unidos, entrara enriopolicia vigencia el pasado 28 de julio, los indocumentados (en su mayoría mexicanos y centroamericanos) empiezan a esconderse en la ciudad de Texas para no ser detenidos ni deportados o en otros casos, viajan a Estados donde las leyes son más permisivas y humanas.
  • Aunque la ley estadual impulsada por la gobernadora republicana de Arizona, Jan Brewer, (para detener la violencia en el frontera) se activó con importantes modificaciones, luego que la jueza federal Susan Bolton bloqueara la norma, aún partes de ella causan mucho espanto como la sanción a quien ayude o transporte a un sin papeles.
  • Como siempre en EE.UU hay un personaje que hace de malo. En esta ocasión es el alguacil Joe Arpaio, del condado de Maricopa en Arizona, que tiene fama de ser uno de los “sheriffs más duros de EEUU”, dijo en rueda de prensa que “la jueza emitió su dictamen pero no va a afectar nuestras operaciones… nada ha cambiado en nuestra lucha contra la inmigración ilegal”.

La ley más dura que haya impuesto un estado de Estados Unidos para detener la inmigración ilegal busca sacar de Arizona a más de 400.000 jornaleros, jardineros, empleados, camareras y otros trabajadores indocumentados, que comparte frontera con México.

La legislación vuelve la inmigración ilegal un crimen estatal y exige a la policía local y estatal, durante un contacto legal, investigar el estado migratorio de cualquiera de quien sospeche que es un indocumentado.

Aunque,  las movilizaciones civiles en contra de la ley estadual impulsada por la gobernadora republicana de Arizona, Jan Brewer, lograron que el gobierno central de EE.UU. pidiera al tribunal supremo revisar la orden que llevaba a los agentes de policía a arrestar a cualquier sospechoso de ser ilegal. 

La razón que anuló esta medida fue su anticonstitucionalidad, y finalmente llevó a que sólo se le permitiese a la policía comprobar el status migratorio del sospechoso tras haber sido detenido por otras razones.

Asimismo quedó en suspenso hasta que se pronuncien los tribunales federales el punto que obligaba a los inmigrantes a portar sus documentos siempre y la sección que convertía en delito el que los indocumentados pidieran empleo o trabajaran.

“Para nosotros es una victoria importante y la celebramos, aunque es pequeña porque queremos ver un cambio en las políticas represivas contra los inmigrantes en Arizona. Con o sin el dictamen de la juez, seguiremos nuestras protestas y vigilias” señaló Nicole Torre, portavoz de Promise Arizona.

Migrantes abandonan su hogares en Arizona

 Christian Ramírez, coordinador nacional del Comité de Amigos Americanos, informó a los medios internacionales que se “ ha escuchado varias personas que van a salir de ese estado por la nueva ley y es algo muy complicado para los migrantes”.

Ramírez agregó que la “comunidad de migrantes siente que su bienestar corre peligro y ese es el motivo por el cual están en una situación de desplazamiento”.

“Estamos preocupados por esa situación ya que ellos tienen el derecho de residir donde quieran y no salir a la fuerza como está sucediendo”, comentó Ramírez.

La activista llamó a esta ley una clara violación de los derechos humanos ‘en la tierra de los libres y la casa de lo valientes’

En una señal de un éxodo masivo, negocios mexicanos como tiendas de abarrotes, carnicerías, cafeterías y salones de belleza cerraron sus puertas en las últimas semanas, abandonados por dueños y clientes. 

Más efectivos en la frontera con México

Según informó BBC, California, Texas, Arizona y Nuevo México (cuatro estados que comparten la frontera sur de Estados Unidos con México) iniciaron ayer domingo el despliegue de los nuevos efectivos de la Guardia Nacional (agentes Protección Aduanera y Fronteriza -CBP) que se encargarán de reforzar la seguridad en la zona tras el incremento de la violencia en el vecino país.

“Cada estado realiza por separado el despliegue de los soldados, pero los representantes de la Guardia Nacional en cada localidad descartaron que las tropas (en total unas mil 200) puedan empezar a patrullar la zona fronteriza desde este mismo domingo”, agregó BBC.

Arizona es el estado que recibirá el mayor número de efectivos, unos 524, según informó el teniente Val Castillo a BBC.

En la frontera estadounidense del estado de Texas se desplegarán 280 soldados. En la de California habrá 250 y Nuevo México tendrá más de 82, informaron los portavoces de cada localidad.

“La medida había sido solicitada en 2009 por los gobernadores de estados como Texas y Arizona, que consideran que el problema de la inmigración ilegal, así como el contrabando de armas y narcóticos, ha desbordado a los policías locales y a la Patrulla Fronteriza”, destacó el medio estatal inglés.