Periodismo independiente y el castrismo no pueden convivir juntos
on julio 2nd, 2010 at 1:15 pm- El represivo sistema legal cubano ha creado un clima de temor entre periodistas, disidentes y activistas,
poniéndolos en riesgo de arrestos arbitrarios y hostigamiento. - Así lo afirma Amnistía Internacional en el informe ‘Restricciones a la libertad de expresión en Cuba’, donde subraya las medidas del sistema legal y las prácticas gubernamentales que restringen la información dada a los medios y que se han utilizado para detener y procesar a cientos de críticos del gobierno.
“Las leyes son tan vagas que casi cualquier acto de oposición puede criminalizarse de alguna manera, por lo que es muy difícil que los activistas hablen contra el gobierno. Es necesaria y urgente una reforma para que todos los derechos humanos sean una realidad para todos los cubanos”, afirmó Kerrie Howard, directora adjunta para las Américas de Amnistía Internacional.
Por su parte, Yosvani Anzardo Hernández, director del periódico en línea Candonga, es uno de los muchos periodistas independientes cubanos a quienes las autoridades han arrestado arbitrariamente, interrogado e intimidado.
En septiembre de 2009, fue detenido arbitrariamente durante 14 días, antes de ser liberado sin cargos. En ese momento, la policía confiscó su computadora, desde donde se publicaba el sitio web, y desconectó su línea telefónica.
“Esperábamos que el gobierno entendiera que lo que hacíamos era ejercer un derecho; no dañamos a nadie…Sólo hicimos todo lo posible por informar sobre lo que sucedía en el país. Ellos lo consideraron peligroso”, dijo el periodista
Para Aministía, el Estado cubano tiene un monopolio virtual sobre los medios, aunque exige que todos los periodistas se unan a la asociación nacional de periodistas, que a su vez está controlada por el Partido Comunista. “Las autoridades también han establecido filtros para restringir el acceso a blogs que critican abiertamente al gobierno y las restricciones a las libertades fundamentales”, señaló AI en un comunicado de prensa enviado a los medios internacionales.
Además, la Constitución cubana llega aún más lejos al limitar la libertad de expresión, estableciendo que “ninguna de las libertades reconocidas para los ciudadanos puede ejercerse contra lo que se establece en la Constitución y la ley, o contra la existencia y objetivos del Estado socialista, o contra la decisión del pueblo cubano de construir el socialismo y el comunismo.”
Según pudo comprobar AI, el Código Penal cubano establece un rango de vagos cargos criminales que pueden utilizarse para acallar la disidencia, tales como “peligrosidad social”, “propaganda enemiga”, “desprecio a la autoridad”, “resistencia”, “difamación de las instituciones nacionales” e “impresión clandestina”.
También, la policía castrista ha utilizado las medidas de la Ley 88 sobre la Protección de la Independencia Nacional y la Economía de Cuba para reprimir la crítica y castigar a los disidentes que trabajan para medios extranjeros.
En tanto, pese a que las autoridades cubanas niegan la existencia de presos políticos en el país, Amnistía Internacional informó que al menos hay 53 presos de conciencia que permanecen encarcelados en el país por ejercer pacíficamente su derecho a la libertad de expresión, asociación y reunión.
El periodista independiente Pablo Pacheco Ávila, uno de los 75 disidentes arrestados en la represión de la “Primavera Negra” en 2003, fue sentenciado a 20 años en prisión por escribir artículos en periódicos extranjeros y en línea, dar entrevistas a estaciones de radio extranjeras y publicar información en Internet.
Embargo de EE.UU es la justificación
El gobierno cubano intenta justificar su incapacidad para proteger los derechos humanos señalando los efectos negativos el embargo impuesto por los Estados Unidos.
“Queda claro que el embargo estadounidense tiene un impacto negativo en el país, pero francamente es una excusa pobre para violar los derechos del pueblo cubano”, ha asegurado Kerrie Howard. “El gobierno necesita encontrar soluciones para terminar con las violaciones contra los derechos humanos, y no excusas para perpetrarlas”, agregó.
“Liberar a todos los presos de conciencia y terminar con el hostigamiento a los disidentes son medidas que el gobierno cubano debe tomar inmediata e incondicionalmente”, dijo Kerrie Howard.