• El fenómeno de jóvenes asaltando supermercados en Grecia para repartir los alimentos nació en 2008 para protestar contra el encarecimiento de los productos básicos.Grecia
  • En Grecia a este movimiento se los denominan los nuevos “Robin Hood”, en honor al héroe de leyenda que robaba a los ricos para entregárselo a los pobres.
  • Por su parte, el país heleno tuvo una huelga masiva, convocada por los sindicatos, que paralizó ayer de nuevo casi por completo a Grecia, en protesta por el duro plan de ajuste del gobierno para superar la crisis de la deuda.

El accionar del grupo que siempre es de alrededor de 20 jóvenes, todos encapuchados, es irrumpir en  supermercados de Atenas para robar comestibles que después reparten entre ancianos y personas necesitadas.

La semana pasada, Grecia y específicamente el barrio capitalino de Kesarianí, a unos cinco kilómetros del centro de la capital, se lleó de Robin hood. 20 individuos llenaron los carros de la compra con alimentos y productos de primera necesidad y se dieron a la fuga. A unos cientos metros se celebraba el mercadillo semanal del barrio, al que acuden amas de casa y personas mayores para comprar sus productos, incluyendo ropa, a precios más reducidos que en el resto de los comercios.

En ese lugar, los desconocidos ayudados de otra veintena de jóvenes repartieron el botín y recibieron los aplausos y el agradecimiento de los beneficiados, informaron los medios griegos. Además, al retirarse los encapuchados repartieron publicaciones en las que protestaban contra la crisis económica y las medidas del gobierno socialista contra los trabajadores con los ingresos más reducidos.

Violenta huelga agrava la crisis en Grecia
Una huelga masiva, convocada por los sindicatos, paralizó ayer de nuevo casi por completo a Grecia, en protesta por el duro plan de ajuste del gobierno para superar la crisis de la deuda.

Algunos jóvenes se enfrentaron a la policía, que usó gases lacrimógenos para disiparlos. Y los manifestantes arrojaron cócteles molotov y piedras contra los agentes frente a los edificios del Parlamento y la Universidad Politécnica. Más de 200 jóvenes enmascarados y con cascos rompieron los cristales de tiendas, bancos y cafeterías ante la impotencia de los comerciantes que trataban de cerrar sus negocios para protegerse.

Según los organizadores, unas 50.000 personas marcharon por Atenas, entre ellas centenares de agentes de policía, guardacostas y bomberos, aporreando tambores y coreando consignas antigubernamentales como “no pagaremos por la crisis”. Hay en marcha un fuerte ajuste fiscal por la crisis griega y tanto el gobierno como, ahora, la Unión Europea, culpan a fondos especulativos de atacar a un eslabón débil de la zona euro.

Ante la oleada de huelgas, el primer ministro Georgios Papandreou mostró comprensión por el descontento ciudadano, pero dijo que simplemente “no hay dinero”. Analistas prevén que en caso de que continúe la agitación civil es posible que el gobierno no ponga en práctica las nuevas medidas de austeridad anunciadas la semana pasada, las cuales incluyen la suspensión de contrataciones en los servicios públicos, la reducción de salarios y el aumento de dos puntos, a 21 por ciento, del impuesto al valor agregado. Los gravámenes al tabaco, alcohol y combustibles subieron por segunda vez en pocas semanas y el aumento es cercano a 20 por ciento.

Parte de la población considera que el recorte de 4 mil 800 millones de euros es injusto, y dicen que va dirigido a la gente equivocada, en un país donde la corrupción y la evasión de impuestos están extendidos.

fuente: agencias