Megaterremoto y tsunami desnuda las falencias del Chile desarrollado
on marzo 10th, 2010 at 2:12 pm- Chile se miraba con mucho orgullo y se preparaba con optimismo a celebrar sus 200 años como
nación independiente y por haber ingresado en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el llamado “club de los países ricos”. - Políticos y economista chilenos aseguraban que en unos 5 años más el país andino sería desarrollado, mientras sus finanzas, basadas en la extracción de cobre, le permitían ser la primera nación de América Latina en dejar atrás la recesión económica como resistir bien a las caídas de los mercados financieros internacionales.
- Sin embargo, la tragedia del pasado 27 de febrero dejó al descubierto una profunda brecha social que 20 años después del régimen militar los gobiernos de centro-izquierda de la Concertación no han conseguido cerrar. Asimsimo se ha fracturado la imagen que el mundo tenía de este país, aseguraron analistas consultados consultados por EFE.
- En tanto, según los resultados de una encuesta difundidos por la consultora privada Adimark, el nivel de aprobación de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, se mantiene intacto en un 84% pese a ser muy criticada por la lentitud en la ayuda a los afectados como en el aviso del tsunami. Su figura materna y más cercana a la población a diferencia de sus antecesores le han beneficiado mucho.
Antes del 27 de febrero, Chile tenía la esperanza de cambiar hacia una sociedad más avanzada y alejarse de los pilares que la Constitución de 1980, aprobada ilegalmente por el dictador Augusto Pinochet, y que La Concertación como los conservadores chilenos, estos últimos que llegan al poder este 11 de marzo de la mano del magnate Sebastián Piñera, con el tiempo fue legalizándola en su totalidad.
La idea de generar una educación más justa frente al creciente sistema privado, crear sindicatos más fuertes, mejorar el salario mínimo, crear más instancias ciudadanas para vigilar a unos políticos cada vez más alejados de sus votantes, y robustecer la distribución de la riqueza que en Chile es catastrófica (Es uno de los países que tiene uno de los índices más regresivos de distribución de la riqueza y ocupa el puesto número 14 del mundo de la peor distribución de la riqueza (indicador Gini)), son temas que fueron barridos por el terremoto y posterior tsunami que asoló a la tierra latinoamericana.
Ahora sólo se habla de refundación y reconstrucción del país como objetivos del gobierno del magnate Sebastián Piñera pero nada asusta al sistema neoliberal que evidenció múltiple falencias físicas, económicas y morales tras el terremoto.
”El terremoto y el maremoto que se produjo en Chile tuvieron una propiedad develadora, pusieron en evidencia lo que es el desarrollo desigual de una sociedad capitalista, las grietas telúricas también mostraron las profundas fisuras sociales, se habló del “terremoto social”. Se vio un Chile de adobe, de construcciones precarias, si el 68% de los chilenos gana menos de 340 dólares al mes las posibilidades de construcción de casas antisísmicas son pocas, se observó edificios, carreteras y puentes mal construidos por la insaciable sed de ganancias, con tal de aumentar los beneficios no se cumple con las normas y especificaciones técnicas para un país de alta sismicidad, se vio la lentitud e inoperancia de las instituciones del Estado, se apreció el colapso del sistema de comunicaciones. en fin, se pudo ver un gobierno que no fue capaz de dimensionar la magnitud del desastre, que manifestó una arrogancia estúpida proclamando que Chile no necesitaba ayuda y por otro lado se solicitaba teléfonos satelitales revelando la imprevisión negligente de los sistemas de comunicación. La Armada a cargo de indicar y activar las alertas del tsunami no lo hizo en términos adecuados lo que costó muchas vidas”, opinó el catedrático chileno Leonardo Ogaz A. en ALAINET.
Agrega el experto que “se percibió un gobierno que priorizaba la defensa clasista de los más pudientes antes que la atención de los más olvidados. Pero también se observó una fractura profunda en los valores de amplios sectores de la población que reveló la acción de 37 años de neoliberalismo, ruptura de las relaciones solidarias y cooperativas y el egoísmo y la codicia lumpen campearon por las calles y pueblos de Chile. La dictadura y la democracia han incentivado la competencia, el individualismo y la frivolidad. También, es cierto, han existido sublimes muestras de solidaridad sobre todo en aquellos pueblos donde las relaciones capitalistas y neoliberales no han carcomido todavía el tejido social”.
En tanto, Sergio Laurenti, director ejecutivo de Amnistía Internacional declaró a EFE que “Chile ya estaba dividido antes del terremoto. Hay heridas abiertas desde la época de la dictadura, y otras más cercanas, como la marginación hacia los grupos minoritarios”.
El mundo vio atónito cuando tras el desastre, la ciudad de Concepción fue presa del pillaje y los pobladores se organizaban para defenderse de los saqueadores en la periferia, o que en Santiago cundía el temor al desabastecimiento.
El director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, José Jara explicó a EFE que “además de los daños lamentables, el terremoto dejó al descubierto la profunda brecha social que existe en el país, un nivel de desigualdad profunda que tiene que ver con un modelo de desarrollo excluyente” mantenido por la Concertación que sale del gobierno y que heredó de la dictadura de Pinochet.
Según el último informe sobre Igualdad de Ingreso y Desarrollo Humano de la ONU, Chile ocupa el puesto 110 de un total de 124 países. Y aunque en los 20 años transcurridos desde el retorno de la democracia, el 26 por ciento de la población ha logrado salir de la miseria, 14 de cada 100 chilenos viven todavía por debajo del umbral de la pobreza.
“De nuevo, los sectores pobres fueron los más damnificados”, señala Jara, quien reconoce que “Chile nunca había vivido antes una explosión social como la que ocurrió después de la catástrofe”.
“Las escenas de saqueo revelan que este comportamiento escandaloso está basado en una división muy profunda de la sociedad, la división que genera la pobreza, que es una forma muy básica de violación de los derechos humanos”, aseguró por su parte el portavoz en Chile de Amnistía Internacional.
Según Laurenti, lo sucedido “es una oportunidad fantástica para la transformación de la sociedad chilena en su conjunto que va más allá de la reconstrucción física y que obliga a repensar todo el modelo”.
El abogado y analista político Santiago Escobar, fue muy crítico en cuanto a la solución del verdadero Chile que deja La Concertación ”o cambiamos de elite política o nos cambiamos de país…El terremoto ha dejado en evidencia la “orfandad política” del país…La incapacidad de garantizar la seguridad a los ciudadanos es responsabilidad de los gobiernos de la Concertación”, afirmó.
Bachelet sigue con su popularidad intacta
La Presidenta de Chile, Michelle Bachelet mantiene intacto en un 84% su apoyo en el país pese a ser muy criticada por la lentitud en la ayuda a los afectados como en el aviso del tsunami.
De esta manera, independientemente del terremoto, del manejo del orden y seguridad pública, la disponibilidad de servicios básicos, la atención de salud y el control de la delincuencia por parte de las autoridades son aprobados por un 60 por ciento y desaprobados por un 28 por ciento de los encuestados por Adimark.
En el caso específico del control de la delincuencia, un área tradicionalmente crítica para el gobierno de Bachelet, sólo un 35 por ciento aprueba y un 59 por ciento desaprueba la forma en que el gobierno ha manejado el tema.
Para la primera encuesta, la hecha en febrero, se hicieron 1.104 entrevistas telefónicas y para la de marzo 1.129 en los principales centros urbanos de todas las regiones del país; el margen de error es del tres por ciento.
fuente: agencias
MUCHOS SABÍAMOS DE POBREZA ESCONDIDA EN CHILE. LO RARO ES QUE LOS MITÓMANOS CHILENOS QUE ERAN LOS QUE VERDADERAMENTE LA SUFRÍAN NO SE DIERAN CUENTA.
UN PAÍS QUE TIENE LA MITAD DE LA POBLACIÓN EN CASILLAS DE MADERA NO ES UN PAÍS AVANZADO NI MUCHO MENOS. QUE DIRÁ EL OCDE AHORA? LOS ECHARÁ A PATADAS?