• Los estamentos más poderosos del Estado chileno (militares y ejecutivo) están siendo criticados por la población y por lossatelite expertos debido a la lentitud de acción en la toma de decisiones políticas como también en la descoordinación pre y post megaterremoto -tsunami.
  • Sin duda el desastre está buscando culpables como las olas que arrasaron 400 kilómetros de la costa centro sur de Chile. Y aunque es de suma prioridad reestablecer la normalidad en la ciudadanía en cuanto acceso a comida, agua y luz como también en cuanto al orden interno, las acusaciones entre la Armada chilena y el gobierno de Michelle Bachelet está dejando mucho que desear porque parece que nadie quiere afrontar los deberes ni sus errores.

Frente a la acusaciones en contra de la mandataria chilena, el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, se refirió a la polémica por la supuesta descoordinación entre las Fuerzas Armadas y el Gobierno durante las horas posteriores al terremoto de las 3.34 horas del sábado.

La ocasión para sacar conclusiones fue una sesión especial en el Senado. Tanto Pérez Yoma como Presidenta Michelle Bachelet reconocieron que el sistema de comunicación falló. ¿Pero? Hubo una demoró casi seis horas (3,30 a 9,00am) después del sismo “ya que sólo a las 9am la Fuerza Aérea recién nos pudo poner un helicóptero para la Presidenta. Una hora después estuvieron en condiciones de ponernos tres helicópteros más para poder abarcar las zonas más importantes del país”, dijo Pérez Yoma.

“Era imposible poder volar, porque no estaban los pilotos, no habían llegado. Habían problemas de distinta índole y no pudimos hacer esta inspección ocular que para nosotros era absolutamente imprescindible”, agregó.

Asimismo, Pérez Yoma ante 30 parlamentarios que pedían explicaciones de la situación, indicó que a la Presidenta Bachelet no le recomendaron de que decretara Estado de Catástrofe durante las primeras horas del desastre porque ”en conversaciones con el Ejército y con otras autoridades determinamos que el número de efectivos disponibles en la ciudad de Concepción no eran suficientes para haber establecido un toque de queda efectivo”.

En tanto, la mandataria Michelle Bachelet hizo un llamado en la radio Cooperativa  que “acá no corresponde ni sacar cuentas pequeñas ni pasar cuentas políticas. acá lo que corresponde es ponerse a pensar primero en la emergencia y luego, a la hora de la reconstrucción del país, en qué medidas tenemos que tomar para que no vuelva a suceder esto”.

Bachelet también opinó sobre la responsabilidad que asumió anoche el comandante en jefe de la Armada, Edmundo González, por haber sido “poco claro” a la hora de informarle si se debía levantar o no la alerta de tsunami.

“Fue de mucha hombría de su parte hacer ese reconocimiento de que había sido poco claro y poco preciso puesto que yo llamé infinitas veces preguntando si existía riesgo de tsunami … y la verdad es que había un problema de comunicaciones”, sostuvo.

Armada confirma que avisó correctamente la alarma de tsunami

La jefatura de la Armada Naval volvió a confirmar, en un comunicado a la prensa chilena, que su institución fue muy clara en avisar tres alarmas de tsunami a la Oficina Nacional de Emergencia (ONEMI), la noche del megaterremoto a través del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA).

Todo parece una lucha mediática entre los dos poderes del Estado con la intención de dejar en manos del pueblo chileno a quien le baja el dedo como antiguamente se hacía en la Roma de los Césares.

La Armada chilena también  “deja de manifiesto que la alerta de tsunami fue proporcionada, claramente, por el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) a la Oficina Nacional de Emergencia (ONEMI), por radio a las 03.51 horas y, posteriormente, reiterada a la ONEMI por un fax a las 04.06 horas de esa madrugada; paralelamente, a las 04.05 horas, por medio de un mensaje escrito emitido a través de la Red Mercalli del Sistema Nacional de Alerta de Maremoto (SNAM), organización ejecutora de generación de alarmas en las zonas costeras, integrada por la red de autoridades marítimas a nivel nacional (Gobernaciones Marítimas, capitanías de puerto y alcaldías de mar), lo que contribuyó a alertar a parte importante de la población costera”.

El comunicado remarca que “hoy resulta inoportuno e inconveniente buscar culpabilidades o responsabilidades sobre esta materia, considerando que el esfuerzo principal y la concentración de todas las instituciones del país deben estar al servicio de quienes han sido los más afectados por esta catástrofe. No es el momento de polemizar con un tema tan sensible, dado los lamentables efectos del terremoto y maremoto en nuestra población”.

Sin embargo, los marinos recalcan que “sin perjuicio de lo expuesto, la Armada de Chile reitera, para reducir o eliminar especulaciones, que del análisis preliminar es posible identificar fallas ciertas en la cancelación posterior de la alerta de tsunami, efectuada a las 04.56 horas, vía radial a la ONEMI por parte del SHOA, lo que se investiga acuciosamente por las repercusiones que todo esto ha tenido en la opinión pública con motivo de las ondas de tsunamis posteriores a esa hora”, consigna el escrito difundido esta noche.

Añade la institución naval que “se debe tener en cuenta que, dado el lugar del epicentro y la intensidad del sismo, los tiempos de reacción para generar alarmas y dar la alerta de los efectos del mar sobre la costa, constituyeron aspectos adicionales determinantes en no poder adoptar otras medidas preventivas en algunos sectores del borde costero por parte de las autoridades competentes, para evitar los efectos ya conocidos en la V, VI, VII y VIII regiones, lo que sumado a la falla general de los sistemas de comunicación en emergencia, profundizaron la gravedad de los efectos; fundamentos todos que son concordantes con la opinión que ha entregado en forma reiterada la ONEMI”.

Ejemplo dramático de lo anterior ha sido el caso de Constitución, según la Armada, “que estando tan cercana al epicentro no dio tiempo de reacción e impidió que su Capitanía de Puerto difundiera la alerta, ya que ésta fue arrasada por las aguas a las 04.15 horas”.

Sobre la situación del Archipiélago Juan Fernández, “sin embargo, el personal de guardia de la Capitanía de Puerto de la Isla, alertado por el sismo intentó infructuosamente establecer comunicación con la Gobernación Marítima de Valparaíso y con el SHOA, y ante la detección visual de una primera ola procedió a alertar a viva voz a la población. En la evacuación hacia lugares más altos, una hija de personal de Carabineros, por instrucción de su padre, procedió a tocar el gongo de emergencia, contribuyendo de manera significativa en la alerta”.

“Con esta aclaración no se pretende responsabilizar a terceros, ni eludir responsabilidades, ni desentenderse de un problema que nos afecta a todos, sino que entregar la versión oficial de la Armada y de esta forma, contribuir en alguna medida a superar interpretaciones y especulaciones, por legítimas que sean, las cuales en los momentos que se viven, en nada ayudan a solucionar los problemas que hoy demandan en forma urgente las víctimas afectadas por este terremoto y posteriores tsunamis”, explicó el documento.

fuente: agencias Chile