• Según informaron fuentes del Tribunal Supremo, que tramita otras dos querellas contra el magistrado: una por declararse competente para investigar los crímenes del garzonfranquismo y otra por los cobros que recibió del Banco Santander durante su estancia en la Universidad de Nueva York, ahora al juez podría ser acusado de prevaricación por ordenar grabaciones ilegales en la cárcel de los líderes de la trama de corrupción ‘Gurtel’ que ha diezmado la confianza de la población español en torno al Partido Popular español, ya que la mayoría de los encausados son militantes y dirigentes de ese grupo político.
  • Muchos intelectuales internacionales se preguntan porque España se lanza a investigar el pasado criminal de gobernantes de países extranjeros y no puede investigar su pasado reciente como la guerra civil.

El abogado y ex fiscal de la Audiencia Nacional Ignacio Peláez, que representa al empresario José Luis Ulibarri, imputado en el caso Gürtel, sostiene que Garzón autorizó de forma genérica e indiscriminada la intervención de las grabaciones, siendo “perfectamente conocedor de la ilicitud e ilegalidad que estaba cometiendo”.

Sin duda, en esto días tanto la izquierda como la derecha española quiene ver caer bien fuerte al magistrado que detuvo en Inglaterra al dictador Pinochet, persiguió la lucha ilegal de los GAL, grupo de policía ideado en el gobierno socialista de Felipe González que ajusticiaba a miembros del grupo ETA, y pagado con financiamiento ilegal, y que en el último tiempo también ha estado investigando la corrupción política española que ha saltado a la palestra tras la caída de la especulación del mercado del ladrillo.

Frente a la persecución que ha surgido de la ultraderecha española y guiada comunicacionalmente por el diario El Mundo, el diario Los Angeles Times indicó en su editorial que la carrera del “juez español, famoso en el mundo entero”, está en peligro porque “muchos enemigos de la derecha y de la izquierda se han unido contra él” pese a que ha investigado “unas desapariciones que son crímenes contra la humanidad”.

Asimismo, el diario norteamericano agregó que “admiramos a Garzón por una vida persiguiendo criminales sin importar la ideología o enfoque político, a menudo poniéndose a sí mismo en peligro”. Si bien reconoce “el gran ego” del magistrado, el periódico de L.A plantea que es muy peligrosa ” la politización del sistema legal español…la España democrática

En tanto, los  medios sudamericanos como La Nación de Chile o el diario argentino Clarín, si bien no dado a conocer su opinión informan diariamente del proceso que se le lleva en tres frente a Garzón, y se destaca que la ultraderecha ha logrado hacerse parte individualmente del juicio público y judicial al abogado del Estado.

Por su parte, Jueces para la Democracia (JpD) ha destacado que tanto el juez del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), Antonio Pedreira, como la Fiscalía Anticorrupción avalaron las intervenciones acordadas por el juez Garzón de las conversaciones mantenidas por los presuntos cabecillas de la trama Gürtel con sus abogados en prisión, lo que parece contradecir con el hecho de que el Tribunal Supremo ha admitido a trámite la querella presentada por el ex fiscal de la AN y abogado Ignacio Peláez por estos hechos.

En Chile, el diputado Iván Moreira en su calidad de vocero del partido de derecha, Unión Democrática Independiente, criticó ayer los exhortos que el juez español Baltasar Garzón envió hasta la Corte Suprema chilena en los que se requiere, en un plazo de diez días, el pago por parte de la familia del fallecido Augusto Pinochet de una fianza de US$77 millones.

“Bien inoficiosa esta persecución (…) Yo creo que Chile ya dio vuelta la hoja, pero siempre hay sectores como este juez que lo único que busca es protagonismo dado que en su país cada día está más desprestigiado”, dijo Moreira. Agregó que “tratan de revivir el tema permanente de la familia Pinochet” y manifestó preocupación pues este tipo de situaciones afecta a “la señora Lucía (Hiriart) que tiene más de 87 años de edad”.