• Amnesty International high-level mission to ZimbabwePara el líder de los conservadores británicos, David Cameron, es necesario determinar cuotas anuales de inmigración hacia el Reino Unido para así frenar la gran cantidad de mano de obra barata que quita los puestos de trabajo a loa locales.
  • A pocos meses de las elecciones generales previstas para primavera y en las que su partido se presenta como favorito, Cameron volvió así a poner el tema de la inmigración entre las prioridades de un debate político muy centrado en los últimos tiempos en cuestiones económicas.
  • Los últimos sondeos confirman que los tories tendrían cerca del 40% de los votos, y detectaron una leve subida de los laboristas, que lograrían el 30%.

Cameron señaló a la BBC que “en la última década, en muchos de los años hemos tenido una inmigración neta que rondaba las 200.000 personas, una cifra que yo considero demasiado elevada”.

 ”Yo estoy a favor de la inmigración”, aclaró el político conservador, “hemos extraído muchos beneficios de ella, pero creo que la presión -especialmente sobre nuestros servicios públicos- ha sido muy fuerte. Nos gustaría ver saldos de inmigración en decenas de miles, no en cientos de miles. No creo que sea un objetivo irreal, en los noventa fue así”, precisó.

Cameron esbozó en la entrevista las líneas maestras de la política que adoptaría para frenar esa tendencia. Los tories pretenden vincular el sistema en vigor de puntuación de los aspirantes a residir en el país con un nuevo sistema de cuotas que “establezca cifras claras con cadencia anual, para adaptarlas periódicamente a las exigencias de la economía”. Además, los conservadores proponen “controles de transición para los nuevos países que acceden a la Unión Europea”, especificó el político.

Asimismo, Cameron aclaró que su Gobierno impulsará recortes al gasto público superiores a los proyectados por el actual Gobierno de los laboristas. Reino Unido sufrió en 2009 un déficit superior al 12%, y el Ejecutivo de Gordon Brown ha planificado reducirlo a la mitad en cuatro años.

Los laboristas criticaron la posición de Cameron, argumentando que un repentino y notable recorte del gasto público hundiría una economía que se halla todavía en un estado muy frágil.

fuente: agencias