• En la clausura del X Congreso de Escuelas Católicas, el socialista católico y presidente del parlamentobono español, José Bono, se mostró triste  ante la posición de los obispos españoles de negarle la comunión y a todos aquellos diputados católicos que den su voto al proyecto de ampliación del aborto que ha empezado a debatirse en el Congreso, salvo que, además de confesarse, manifiesten públicamente su arrepentimiento.

Bono manifestó que “llevo 40 años afiliado al PSOE y no he ocultado que soy cristiano, que quiero acomodar mi vida al Evangelio de Jesús, y lógicamente me duele la declaración que ha hecho la Conferencia Episcopal Española.

Asimismo, citó cómo al ex dictador chileno Augusto Pnochet, la iglesia chilena le dio la hostía pese a que lideró una operación de aniquilamiento contras sus opositores en toda Sudamérica y en su país. “No puedo dejar de ver la imagen de Pinochet comulgando y a mí me califican de pecador público. Pero yo tengo la conciencia tranquila,”, dijo.

Bono también pidió reflexión a los obispos y que no le condenen por ser socialista, «no vaya a ser que si yo no fuera socialista, aunque hubiera actuado del mismo modo, no me hubieran condenado».

El diputado católico del PSOE lamentó que se le condene por hacer lo mismo que en los ocho años de gobierno del PP (1996-2004), cuando se aplicó una «ley del aborto (en vigor desde 1985) que es mucho peor que la que ahora puede aprobarse puesto que que ha consentido más de 115.000 abortos cada año, tantos que hasta el Consejo de Estado ha hablado de paraíso del aborto libre”, replicó a los ataques de la Curia española.

“Lo que creo que es mejor para reducir el número de abortos, he recibido por otra parte la solidaridad de muchos religiosos, de muchas otras personas de una iglesia, en la que quiero seguir estando y por tanto no voy a buscar el conflicto ni el escándalo”, concluyó Bono.

fuente: agencias