- El directos chileno Miguel Littín explicó en España que su próximo film, el segundo de una trilogía sobre el ex presidente Salvador Allende, narrará las últimas horas del
presidente socialista chileno durante el bombardeo a La Moneda en septiembre de 1973.
El cineasta esplicó a EFE que “entre promoción y promoción ando con mi libreta escribiendo algo que es prácticamente ya un guión. Ahora hay que unir, ordenar y organizar todo, pero creo que ya lo tengo terminado y eso me hace sentir muy feliz, sereno y con mucho estímulo”,.
Salvador Allende es para Littin “una obsesión porque era un hombre transparente, claro, consecuente. No era un político profesional, él amaba la vida, era un ser humano, no un personaje de cemento…mi película será una introspección psicológica de un hombre que vino a representar en definitiva el alma, con sus distintas aristas, de un pueblo”.
El director chileno también habló en España sobre su última su cinta Dawson, Isla 10 que ha obtenido nominaciones a los Óscar de Hollywood, en la preselección a la categoría de Mejor Película Extranjera, y a los Premios Goya del cine español como Mejor Película Latinoamericana. “Lo premios, además de por la satisfacción personal, son útiles para establecer una plataforma que impulse la película en la distribución, uno de los problemas fundamentales del cine en Latinoamérica”, dijo.
En Dawson, Isla 10, Littín reconstruye la historia del campo de concentración en el que fueron confinados, en la isla más austral del país, los ex ministros chilenos y algunos allegados de Salvador Allende tras el golpe militar de Pinochet. La película está basada en el libro del mismo nombre, escrito por Sergio Bitar, actual titular de Obras Públicas del Gobierno de Michelle Bachelet, quien vivió en carne propia los meses de prisión, incertidumbre, soledad y aislamiento.
“Me propuse rendirles un homenaje a esos hombres y a su capacidad de recuperación, de reubicar los sentimientos y de replantearse que lo más importante eran sus vocaciones de servicio público para seguir trabajando”, contó.
Sobre porque quiso filmar esta película , Littin señaló que “los países sin memoria no existen, todos asientan su identidad en la memoria, no sólo en la del pasado, sino en una presente que se proyecta en el futuro”.
fuente: agencias