Con motivo de la celebración del 20 aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño que se celebra en el Día Universal de la Infancia, mañana 20 de noviembre, y a pesar de todos los avances en esta materia, después de 20 años sigue habiendo millones de niños y niñas a quienes se les niega el derecho a la educación, acceso a la vivienda o a la salud. Son víctimas de violencia y abusos: torturas y asesinatos, reclutamiento ilegal y explotación laboral o sexual.
- La Convención sobre los Derechos del Niño fue aprobada por Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989. Es el tratado internacional de derechos humanos ratificado por el mayor número de países del mundo. Actualmente, sólo dos estados no lo han ratificado: Somalia y Estados Unidos.
- Los países desarrollados tampoco ayudan mucho en la defensa de los Derechos de los niños. Por ejemplo, en países europeos como España y Francia hay casos de menores inmigrantes expulsados sin garantías para su seguridad.
Según los datos entregados por Amnistía Intenacional se calcula que, en todo el mundo, entre 100 y 150 millones de niños y niñas viven en la calle, y la cifra va en aumento. De ellos, entre el 5 y el 10 por ciento han huido de sus hogares o han sido abandonados por sus familias.
Asimismo, más de 1 millón de niños y niñas acusados de cometer un delito se encuentran en centros de detención en el mundo. Pir ejemplo, Arabia Saudí, Irán, Sudán y Yemen continúan hoy en día condenando a muerte y ejecutando a personas que eran menores de edad cuando cometieron los delitos. Como también, más de 1,2 millones de niños y niñas todos los años son víctimas del tráfico de seres humanos con destino a la explotación laboral y sexual.
Las estadísticas no mienten: cada año, alrededor de 2 millones de niñas corren el riesgo de sufrir mutilación genital en diferentes países del mundo. Hasta la fecha, entre 100 y 130 millones de mujeres y niñas han sufrido mutilación genital. En Kenia y Haití, miles de niñas son abusadas sexualmente, y en Guinea-Bissau, niños y niñas son esclavizados para trabajar en campos de algodón.
O en Afganistán, más de un tercio de las niñas no asiste a clase, ya que su seguridad no está garantizada. Todo esto es un panorama desalentador.
El caso de Colombia
Amnistía Internacional tambien informó en un comunicado que “quiere incidir en esta ocasión en el caso de Colombia. Durante más de 40 años de conflicto armado interno las fuerzas de seguridad, paramilitares y grupos guerrilleros han cometido graves violaciones y abusos contra los derechos humanos como desapariciones forzadas, homicidios, secuestros, tortura y violencia sexual, principalmente contra mujeres y niñas. También los grupos paramilitares y guerrilleros utilizan hoy niños y niñas soldados para cometer sus abusos”.
La organización agregó que “aterrorizadas, muchas comunidades han tenido que abandonar sus hogares. Las familias desplazadas quedan en situación de aún mayor vulnerabilidad frente a nuevos abusos, lo que afecta especialmente a los menores. Cada año, cientos de miles de mujeres, hombres, niños y niñas se unen a los millones de personas que ya se han desplazado internamente en Colombia”.
Todo esto inflye en que la cifra de desplazamientos en el país cafetero es la segunda del mundo: entre tres y cuatro millones de personas se han visto obligadas a huir de sus casas y buscar refugio en otros puntos del país, y se cree que otras 500.000 han huido a los países vecinos. De ellas, más de un millón son menores.
“La magnitud de la tragedia puede, en ocasiones, ocultar tras las cifras el sufrimiento humano individual y continuo. Hay personas que se desplazan durante periodos relativamente breves, pero otras no han podido regresar a sus hogares durante muchos años y temen no poder volver jamás. Y hay otras que tienen que desplazarse una y otra vez, con lo que su inseguridad se acrecienta, su exclusión se intensifica y su pobreza se hace cada vez más honda. Como consecuencia de ello, algunos de estos niños y niñas no han podido regresar a sus hogares durante largos periodos, y quizás no puedan volver jamás. Esta situación vulnera gravemente los derechos humanos de los y las menores, pese a que Colombia ratificó la Convención de los Derechos del Niño en 1991″, expresó Amnistía.
Por este motivo Amnistía Internacional, en este vigésimo aniversario de la Convención, solicitó por parte de todos los Estados un impulso de reformas legislativas que garanticen la protección de los menores, e insta especialmente al Gobierno colombiano a que tome medidas para que garantice la protección de los niños y niñas desplazados en su país, cumpliendo los acuerdos internacionales.
fuente: AI