Liberan en Afganistán al periodista Sayed Perwiz Kambaskhsh, acusado de blasfemia
on septiembre 9th, 2009 at 12:39 pm- Reporteros sin Fronteras (RSF) informó que ha quedado en libertad el periodista Sayed Perwiz Kambakhsh, quien fue condenado primero a muerte, y después a veinte años de cárcel.
- El joven fue acusado por el tribunal afgano de haberse descargado un documento sobre los derechos de las mujeres y el Islam. Por temor a represalias se ha refugiado en un país extranjero.
En RSF dio a conocer la libertad de Perwiz Kambakhsh, quien permaneció prácticamente dos años detenido.
El caso de Perwiz Kambakhsh quedará como un atropello judicial, marcado por la intolerancia religiosa, los malos tratos policiales y la incompetencia de algunos magistrados. “Este caso debería animar a las autoridades afganas a poner fin a la politización del delito de “blasfemia”, para que ya no se vuelva a aplicar nunca el artículo 130 de la Constitución afgana en los casos de delitos de opinión”, ha manifestado Jean-François Julliard, secretario general de la organización.
El 7 de septiembre de 2009 pasado el abogado de Perwiz Kambakhsh ha confirmado a RSF que su cliente ha salido de la cárcel. El presidente Hamid Karzai firmó su indulto hace algunas semanas.
Han sido muchos los gobiernos que han intervenido, con las autoridades afganas, a favor de Perwiz Kambakhsh. El diario británico The Independent recogió más de 100.000 firmas a favor de Perwiz Kambakhsh. Reporteros sin Fronteras entregó en Kabul una petición, acompañado de miles de nombres, a un consejero del Jefe del Estado afgano.
Una delegación de RSF se entrevistó en febrero de 2009 con Perwiz Kambakhsh, en el centro de detención provisional de Kabul.
En tanto, Sayed Perwiz Kambakhsh, estudiante de periodismo en la Universidad de Balkh y reportero del periódico Jahan-e-Naw (El Nuevo Mundo”), fue detenido el 27 de octubre de 2007 por “blasfemia y difusión de manifestaciones difamatorias contra el Islam”.
Ante las repetidas presiones ejercidas por el Consejo de los Mulás y algunas autoridades locales, el periodista, de 23 años, fue condenado a la pena de muerte el 22 de enero de 2008, tras un juicio celebrado en un tribunal de Mazar-i-Charif. Las fuerzas de seguridad le torturaron para hacerle confesar su delito.