• La Federación Internacional de Periodistas (FIP) y su organización regional, la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (FEPALC) expresaron su condena más enérgica por el asesinato del fotoperiodista hispano-francés, Christian Poveda.
  • Según confirmaron la policía y el Ministerio de Justicia y Seguridad salvadoreños, su cuerpo, acribillado a balazos, fue encontrado en un suburbio de la ciudad de San Salvador.

Poveda, de 52 años de edad, residía en El Salvador desde hacía algunos años y estaba muy vinculado a ese país, desde que fuera corresponsal allí para diversos medios -especialmente franceses- durante el período de la larga guerra civil salvadoreña (1980-1992). Realizó también la cobertura de otros conflictos internacionales y su trabajo era conocido en varios países europeos y latinoamericanos.

“Este fotoperiodista trataba de mostrar siempre el lado más oscuro de la pobreza y cómo germina ahí la violencia. Él creía firmemente que su trabajo podía ayudar en la reinserción social de los violentos”, ha declarado Paco Audije, Secretario General Adjunto de la FIP, quien ha añadió que ”Christian Poveda creció en París, pero nació en Argelia, adonde llegaron refugiados sus padres, republicanos españoles, tras huir tras la guerra civil de España. Esos orígenes traumáticos lo acercaban a la tragedia vivida por muchos de sus retratados”.

Su documental “La Vida Loca”, ya exhibido en algunos festivales, es el resultado de 16 meses de trabajo para mostrar la vida cotidiana de las maras, grupos violentos de pandilleros que operan en diversos países, pero que tienen ?sobre todo- su origen en Centroamérica. De hecho, Poveda, que los había retratado incluso en el interior de las penitenciarías, regresaba de un barrio en el que operan miembros de una de las maras con las que estaba en contacto. En Francia, La Vida Loca tenía previsto su estreno ante el gran público el próximo día 30 de septiembre.

Por su parte Reporteros sin Fronteras señalaron que tanto en España, en Francia, en Latinoamérica y en otros lugares, toda la profesión lleva el luto de un compañero que ha pagado con su vida el precio de su trabajo al servicio de la información. Asesinado durante la noche del 2 al 3 de septiembre de 2009 en El Salvador, el documentalista franco-español Christian Poveda llevaba algún tiempo dedicando sus reportajes a las “Maras”, esas pandillas ultra violentas que operan en Centroamérica y ya mataron a otros colegas.

Christian Poveda realizó una película sobre el tema “La Vida Loca” (Trailer : http://www.lafemme-endormie.com/vidaloca/), cuya salida en Francia está prevista para el 30 de septiembre de 2009.

Buen amigo de Christian Poveda, el periodista Alain Mingam, miembro del consejo de administración de Reporteros sin Fronteras, recordó que “Christian era hijo de republicanos españoles refugiados en Francia. Sus convicciones humanistas, que siempre mantuvo, también le venían de sus orígenes. Realizó reportajes en Chile bajo la dictadura de Pinochet, en Nicaragua y en El Salvador. Estaba muy comprometido con sus temas pero no era un hombre de ideas preconcebidas. Precisamente, sus ideas humanistas iban acompañadas con un gran rigor profesional. Tenía una conducta auténtica, una facultad increíble para meterse en el universo que grababa, en unos temas tan diversos como el Sida en Francia, el colectivo Ras l’Front o las Maras salvadoreñas. Para él, la fuerza del montaje superaba la fuerza del comentario. Así era como restituía la humanidad de individuos como los ‘mareros’, por muy monstruosos que fueran sus actos. La implicación personal de Christian en su tema le permitió incluso que las bandas se acercasen a él, con la esperanza de convertirlo en un ‘mediador’.”

Sin embargo, en 2008, la guerra entre los dos principales grupos de “Maras”, la “Mara 18″ y la “Mara Salvatrucha” provocó más de 3 700 víctimas a lo largo del año 2008. El nombre de Christian Poveda ya se añade a la larga lista de las víctimas de esta violencia .

Christian Poveda, de 54 años, fue encontrado sin vida, durante la noche del 2 al 3 de septiembre, con una bala en la cabeza, cerca de su vehículo, en una carretera situada entre Apopa y Tonacatepeque, en el cantón de Rosario, una región rural al norte de la capital. Según la policía, volvía de un rodaje en “La Campanera”, al este de San Salvador.

Recorrido de un hombre de riesgo

Christian Gregorio Poveda Ruiz nació en Francia el 12 de enero de 1955. Fue conocido como fotoperiodista con un reportaje sobre la lucha del Frente Polisario, en el Sahara Occidental. Más tarde, publicó muchos reportajes y documentales, presentados en festivales y difundidos por varias televisiones.

Christian Poveda viajó por primera vez a El Salvador en los años 1980 para cubrir la guerra civil (1980-1992), como fotógrafo para el Time Magazine y como corresponsal de prensa para varios medios de comunicación franceses y otras agencias internacionales.

En los años 1990 volvió a ir, interesado por el fenómeno de las bandas armadas. A su vez, cubrió las guerras de Irán, de Irak y de Líbano.

La Vida Loca

Difundido por primera vez en 2008, el documental “La Vida Loca” dedicado a la “Mara 18″ fue realizado por Christian Poveda tras dieciséis meses tratando con las bandas del barrio “La Campanera”, al este de San Salvador. Esas imágenes son ásperas, molestas: miembros de las bandas abatidos en mitad de la calle, cadáveres de adolescentes, parientes llorando encima de los ataúdes, mujeres con el rostro cubierto con tatuajes.

Según los medios de comunicación locales, Christian Poveda fue testigo de siete homicidios durante el rodaje. Tres de los asesinados formaban parte de los protagonistas del documental y otros miembros de “Mara 18″, que aparecían en la película, fueron arrestados durante la realización de ésta.

“La Vida Loca” también es un testimonio crítico de los duros métodos empleados por la policía contra esa juventud perdida. Sutil, admite de las bandas aterrorizan pero también describe a los jóvenes mareros como unos seres cautivadores y representativos de las grietas de la vida familiar. Tiene como objetivo mostrar cómo las condiciones socioeconómicas, según él descuidadas, llevan a los jóvenes salvadoreños hacia el crimen.

“Debemos entender por qué un niño de 12 o 13 años se une a una banda y entrega su vida por ésta”, declaraba Christian Poveda en una entrevista para el diario salvadoreño en línea El Faro. Ya difundida en varios países (España, México, Argentina, Alemania y Hungría), la película nunca salió en las salas de cine en El Salvador.

fuente: RSF, federacion internacional de periodistas, agencias