• El periodista es el primer político de izquierda en asumir la presidencia de El Salvador desde los acuerdos alcanzados de paz tras el término de la guerra civil en los ochentas.
  • Su medidas más urgentes serán paquete anticrisis que desarrollará en los próximos 18 meses para intentar salvar al país de la dura situación económica y el alto desempleo.

El Gobierno de Funes, un periodista de 49 años que llegó a poder apoyado por el partido el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), tendrá como tema principal las políticas económicas y fiscales, y  la distribución de los recursos en ese país donde más de la mitad de la población vive en la pobreza.

Funes se ha trazado una meta que algunos analistas económicos salvadoreños consideran muy ambiciosa porque espera crear en apenas año y medio unos 100.000 empleos y poner fin al crecimiento de la tasa de desempleo en El Salvador es casi imposible.

En tanto, los principales líderes latinoamericanos, la mayoría de izquierda, presenciaron la asunción del periodista presidente como los presidentes de Chile, Michelle Bachelet; Panamá, Martín Torrijos; Guatemala, Álvaro Colom; Ecuador, Rafael Correa; México, Felipe Calderón; Colombia, Álvaro Uribe; Paraguay, Fernando Lugo; y Honduras, Manuel Zelaya y Hillary Clinton representó a EE.UU.

Funes será el presidente de uno de los países más pobres de América Latina. La Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) reveló que el 47,5 por ciento de la población vive en pobreza total y el 19 por ciento en extrema pobreza. Además, un Informe de Desarrollo Humano emitido por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en 2008, señaló que existe un déficit de viviendas superior al medio millón de unidades, un número que se viene arrastrando desde 1995.

Otro desafío de Funes será enfrentar la dependencia de las remesas que provienen, principalmente, de sus 2,5 millones inmigrantes en Estados Unidos y que se complican debido a la crisis éconómica del país del norte. Desde EE.UU se envían anualmente a El Salvador unos 4.000 millones de dólares (3.105 millones de euros), que representan el 20 por ciento del producto interior bruto.

Asimismo, la violencia expresada en la Maras que se nutre de la juventud sin esperanza ni empleos ni futuro será también sino el problemas más importante que Funes deberá afrontar para que El Salvador pueda vivir con tranquilidad y asumir el 2009 con mas confianza.

fuente: agencias