Por CONSUMER.es EROSKI

Los parados que hayan dejado de percibir la prestación contributiva por desempleo podrán rescatar el dinero que tengan depositado en fondos de pensiones para afrontar la crisis. Así lo acordó ayer la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), dependiente del Ministerio de Economía.

Hasta ahora, las cantidades depositadas en planes de pensiones sólo podían ser liberadas si el titular enfermaba gravemente o se mantenía durante un largo periodo en paro, pero nunca por circunstancias económicas delicadas.

En España, 7,5 millones de personas han optado por esta fórmula de previsión de cara al futuro. El pasado año estos productos de ahorro se vieron perjudicadas por una caída del 8,07% en la rentabilidad media.

La DGSFP planteó que los titulares también pudieran recuperar el dinero si el paro afectaba a sus cónyuges o hijos, lo que rechazaron los sindicatos.

Tanto UGT y CC.OO. como algunas asociaciones de consumidores señalaron que los planes de pensiones cuentan con unos ahorros gestionados de menos de 6.000 euros de media por partícipe lo que, tras pagar los impuestos correspondientes por el rescate, arrojaría una cantidad muy pequeña que, a su juicio, apenas ayudaría a los parados.

Reducción de jornada

Por otro lado, la Comisión Europea y los ministros de Finanzas de la zona euro (Eurogrupo) pidieron a las empresas que, para adaptarse a la caída de la producción, apliquen reducciones de jornada a sus trabajadores antes de recurrir al despido.

Jean-Claude Juncker, presidente de turno del Eurogrupo, alertó de que debido a la desaceleración económica, el desempleo va a seguir aumentando este año y apuntó que resultará indispensable tomar medidas.

Los ministros de Finanzas dieron su visto bueno a una propuesta de la Comisión para que los países incentiven “arreglos flexibles”, como las reducciones de jornada y los paros parciales. Consideran que estas medidas podrían amortiguar el impacto social de la crisis, permitir a las empresas ahorrar costes de despido y de contratación en el futuro, y evitar la pérdida de capital humano.

Además, los gobiernos deberán fomentar, mediante programas adecuados y un sistema de protección por desempleo adaptado, la transición de los trabajadores parados hacia sectores en expansión.

Respecto a los aumentos salariales, el Eurogrupo opina que deben mantenerse en línea con la evolución de la productividad y cree que la contención de los costes laborales puede ayudar a limitar la pérdida de empleos.