El gobierno de Bolivia denunció que la DEA (Oficina Antidrogas de Estados Unidos), que fue expulsada del país en noviembre pasado, “pinchaba” (interceptaba) conversaciones telefónicas del presidente Evo Morales desde una oficina en la zona cocalera del trópico.

El viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, en una entrevista con medios locales, dijo que se “constató de manera oficial que la DEA prácticamente violaba la soberanía nacional” al interceptar llamadas telefónicas sin ninguna autorización.

“Se confirma que la DEA en Bolivia ha estado más allá de su trabajo”, que realizaba “espionaje político para escuchar seguramente las actividades del Presidente las veces que ha llegado al trópico de Cochabamba”, explicó.

El denominado zar antidrogas boliviano dijo que en el “fondo se trataba de un espionaje toda vez que escuchar teléfonos o celulares es una acción al margen de las normas legales vigentes en el país”.

Cáceres informó que este hecho se constató el pasado fin de semana cuando junto al presidente Morales y comandantes policiales, se realizó una inspección a las oficinas que tenía la DEA en la localidad de Chimoré (ubicada unos 170 kilómetros al este de Cochabamba) donde se comprobó que la agencia estadounidense desmanteló esas oficinas antes de dejar la región.

Asimismo, reveló que la DEA operaba sin ningún control en el país porque no había convenio internacional alguno firmado entre ambos países “sobre sus funciones y atribuciones”.

También denunció que los agentes de la DEA se llevaron equipos de comunicación que se utilizaban para tareas de interdicción, violando con ello el principio de responsabilidad compartida en la lucha contra el narcotráfico.

Morales expulsó a principios de noviembre a la DEA, acusándola de apoyar un intento de golpe de Estado en septiembre, impulsado por grupos cívicos y prefecturas opositoras.

Previamente Morales había decidido la expulsión de territorio boliviano del embajador norteamericano, Philip Goldberg, acusado de confabulación contra su gobierno.

“Espionaje fue encabezado por Goldberg”

Félix Rojas, Senador por el Movimiento al Socialismo (MAS), señaló este jueves que todos las operaciones de espionaje denunciadas por el Gobierno boliviano, están encabezadas por el ex embajador de EE.UU en Bolivia, Philip Goldberg , expulsado en días pasados por el presidente Evo Morales.

“El mismo embajador (Goldberg) dirigía estos actos de violabilidad de la correspondencia y de espionaje, que no pueden ser tolerados”, aseguró Rojas, en entrevista exclusiva para TeleSUR.

Afirmó que el vicepresidente de la nación, Álvaro García Linera, hizo patente esta denuncia, “porque Estado Unidos se da el lujo de realizar estos actos de espionaje que estan en contra de la Constitución boliviana”.

Las suspuestas pruebas surgidas de estas acciones de espionaje, catalogadas como ilegales en materia penal y civil, no se toman como pruebas válidas porque fueron obtenidas violando la correspondencia y la privacidad, explicó Rojas.

Dijo que estas acciones se han venido realizando consecuentemente por parte de la DEA y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés) por lo que harán las denuncias pertinentes ante la Organización de Naciones Unidas.

“La ONU en su comisión de seguridad es la encargada de conocer estos actos que vulneran los tratados de seguridad internacionales”.

“Desgraciadamente los equipos de espionaje han tenido éxito porque cuentan con una tecnología que nosotros no tenemos. Por ello tenemos que pelear en instancias jurídicas”.

fuente: TELESUR